25 de julio de 2008

FELIZ CUMPLEAÑOS LIBERTADOR

Bolívar bolivariano no es un pensamiento muerto ni mucho menos un santo para prenderle una vela Un niño de Venezuela tuvo un encuentro con él puede ser imaginario pero pudo suceder.
Y esto lo conversaron Bolívar y el carajito debajo de un arbolitoque se salvó de la quemade bajo de un arbolito que se salvó de la quema.


Niño:
"¿No es verdad Simón Bolívar que al hacer tu juramento histórico en Monte Sacro no pensaste que tu brazo hoy se sintiera cansado de tantos que se han colgado para escudarse en tu nombre?".

Bolívar:
"Hay razón en lo que dices yo frente a Simón Rodríguez juré liberar a mi patria y tal vez por inocencia no la soñé gobernada por indignos de mi herencia".

Niño:
"Al pueblo tratan de quitarle la memoria por eso al gringo Henry Clay quien te insultó en tu vida y en tu muerte le levantaron una estatua en nuestra Patria y la doctrina latinoamericana que acrisolaste en tu carta de Jamaica le han disminuido su esencia patriota y libertaria, ¡ah! si vieras el destino de los pueblos que liberó tu espada su mayor libertades la de morirse de hambre pisoteados por la bota norteña sobre la que nos alertaste".

Bolívar:
"Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad".

Niño:
"Hoy acudimos a tu idea visionaria al anti-imperialista pensamiento de tu frente, disculpa que te trate de tú pero para ser mi Libertador tuviste primero que ser mi amigo grandioso capitán navegando hacia Angostura con la cara mojada por el Padre Río jamás en la historia de la Patria hubo tantos borrones sobre un papel escrito y el amor por el pueblo llevado a tanta altura".

Y Bolívar sonreído y lleno de comprensión le saltaba el corazón por lo que estaba escuchando.Y mirando fijo al niño de edad escolar sin escuela dijo: Toma mis espuelasque hay que jinetear de nuevotú te vas de pueblo en pueblo a despertar a la gente que alzen más y más la frente para merecer la gloria y hacer de nuevo la historia liberando al oprimido que si el pueblo está dormido nunca ganará la gloria.

Niño:
"Bolívar, en Birongo allá por Barlovento hay una placita con tu nombre y prohiben visitarla sin camisa para que veas que nuestras leyes las dictan los de frac y de levita en contra de los descamisados.

Bolívar:
"... y se olvidan que yo usé camisa prestada cuando estuve en Santa Marta..."

Niño:
Y lo peor es que a mi pueblo ya lo están dejando sin Bolívar.

Bolívar:
¿Lo están dejando sin dinero, carajito?."

Niño:
"Sin conciencia Libertador, sin conciencia. El pueblo en su engañocree que la alta burgesía,va a llevarte flores al Panteón Nacional cada Aniversario de tu muerte".

Bolívar:
"Y entonces ¿a qué van pequeño compatriota?".

Niño:
"A asegurarse de que estés bien muerto Libertador,Bien muerto".

Y Bolívar sonreí doy lleno de comprensión le saltaba el corazón por lo que estaba escuchando.
El resultado es claro la burguesía es hija de la colonia y viceversa la opresión está reunida en masa bajo un solo estandarte y si la lucha por la libertad se dispersa no habrá victoria en el combate, ¡que si la lucha se dispersa, no habrá victoria popular en el combate!.
Bolívar bolivariano no es un pensamiento muerto ni mucho menos un santo para prenderle una vela.
Un niño de Venezuela tuvo un encuentro con él oigan sonar sus espuelas va cabalgando otra vez,oigan sonar sus espuelas va cabalgando otra vez.

Visitas,Abrazos y Bromas

Nuevamente como ya es de costumbre nos vuelve a traicionar Chavez con su visita al Rey de España, casi todos los gobiernos han mantenido buenas relaciones con dicho estado, pero ninguno ha llegado como Chavez y el Rey en la Cumbre de Chile donde por cierto no se qe pinta España.

El caso es qe como todos recordaran en un alarde de " grandeza " el rey mando a callar a Chavez como si nuestros paises fueran todavia su gallinero, lo cual tuvo una respuesta del pueblo latinoamericano con qema de banderas, fotos y canciones dedicadas al rey claro declarandolo persona no grata y todo esto fue aplaudido por Chavez qien supo utilizar muy bien esto para la campaña de diciembre el la cual perdio las elecciones.

Despues de toda la letanía nacionalista qe solto qe ya solo faltaba qe se levantara Tupac Amaru resulta qe es amigo del Rey y hasta le dice en broma qe para ir a la playa, a estas alturas no se si Rosales es peor qe Chavez aunqe yo creo qe son la misma cosa por el echo de qe el siempre ha tenido los pantalones bajados y el otro se los baja ahora para los enemigos de la revolución.

Siempre la política ha sido un juego de ajedrez pero con Chavez no se sabe lo único qe se puede decir en este momento es qe ha vuelto a traicionar al pueblo, ha vuelto a manchar el nombre de Bolivar qien estará revolcandose en la tumba por lo qe esta pasando.

Tenemos qe pararle, cerrarles el paso a todos los traidores y oportunistas qe sigen jugando con los ideales del pueblo, no me imagino a Bolivar dandole la mano y bromeando con Fernando Vll todo esto me recuerda a Peron qien utilizo a los montoneros para volver a la Argentina y luego los traiciono eso está haciendo Chavez con el pueblo latinoamericano y no puede volver a repetirse la historia, esta en nuestra mano en la mano de los verdaderos revolucionarios el acabar con ellos si qieren reformismo les daremos estalinimos si qieren segir vendiendo a nuestra Patria Grande les daremos Gulag pero no podemos segir en este juego, ya se sabe qe las elecciones no resuelven los problemas solo los plantean y lo qe Chavez ha hecho es segirles el juego a los burgeses y demas enemigos del pueblo, para luego el ser qien juege con el pueblo por la ambición de mantenerse en el poder.

Son muchos años los qe lleva en el poder con la idea de crear el socialismo y no lo ha hecho a estas alturas ya tenía qe haber cerrado Globoterror e ilegalizado a todos los partidos enemigos del pueblo claro sin hablar de lo qe tenía qe haber hecho con las empresas naciones y extranjeras, parece qe lamentablemente en nuestras tierras no qeda mas solucion qe el plomo y el machete para hacernos escuchar, como me gustaria sacar a planazos a todos esos burgeses de sus puestos y poner en su lugar al pueblo, tenemos qe entrar al parlamento no con una finalidad electoral sino para hacerlo entrar en crisis y tambien con un brazo armado pero no solo de un pais sino en todos esa es la unica manera de llegar al poder, como decia Marx AL CIELO POR ASALTO SI ES NECESARIO.

PATRIA O MUERTE

SOCIALISMO O MUERTE

VENCEREMOSSSSSSSSSSSSSSSS

9 de julio de 2008

Una gloria y realidad de Nuestra Patria Grande : José Martí

NUESTRA AMÉRICA


Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea, y con tal que él quede de alcalde, o le mortifique al rival que le quitó la novia, o le crezcan en la alcancía los ahorros, ya da por bueno el orden universal, sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima, ni de la pelea de los cometas en el Cielo, que van por el aire dormidos engullendo mundos. Lo que quede de aldea en América ha de despertar. Estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo en la cabeza, sino con las armas en la almohada, como los varones de Juan de Castellanos: las armas del juicio, que vencen a las otras. Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra.
No hay proa que taje una nube de ideas. Una idea enérgica, flameada a tiempo ante el mundo, para, como la bandera mística del juicio final, a un escuadrón de acorazados. Los pueblos que no se conocen han de darse prisa para conocerse, como quienes van a pelear juntos. Los que enseñan los puños, como hermanos celosos, que quieren los dos la misma tierra, o el de casa chica, que le tiene envidia al de casa mejor, han de encajar, de modo que sean una, las dos manos. Los que, al amparo de una tradición criminal, cercenaron, con el sable tinto en la sangre de sus mismas venas, la tierra del hermano vencido, del hermano castigado más allá de sus culpas, si no quieren que les llame el pueblo ladrones, devuélvanle sus tierras al hermano. Las deudas del honor no las cobra el honrado en dinero, a tanto por la bofetada. Ya no podemos ser el pueblo de hojas, que vive en el aire, con la copa cargada de flor, restallando o zumbando, según la acaricie el capricho de la luz, o la tundan y talen las tempestades; ¡los árboles se han de poner en fila para que no pase el gigante de las siete legua! Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes.
A los sietemesinos sólo les faltará el valor. Los que no tienen fe en su tierra son hombres de siete meses. Porque les falta el valor a ellos, se lo niegan a los demás. No les alcanza al árbol difícil el brazo canijo, el brazo de uñas pintadas y pulsera, el brazo de Madrid o de París, y dicen que no se puede alcanzar el árbol. Hay que cargar los barcos de esos insectos dañinos, que le roen el hueso a la patria que los nutre. Si son parisienses o madrileños, vayan al Prado, de faroles, o vayan a Tortoni, de sorbetes. ¡Estos hijos de carpintero, que se avergüenzan de que su padre sea carpintero! ¡Estos nacidos en América, que se avergüenzan, porque llevan delantal indio, de la madre que los crió, y reniegan, ¡bribones!, de la madre enferma, y la dejan sola en el lecho de las enfermedades! Pues, ¿quién es el hombre? ¿el que se queda con la madre, a curarle la enfermedad, o el que la pone a trabajar donde no la vean, y vive de su sustento en las tierras podridas con el gusano de corbata, maldiciendo del seno que lo cargó, paseando el letrero de traidor en la espalda de la casaca de papel? ¡Estos hijos de nuestra América, que ha de salvarse con sus indios, y va de menos a más; estos desertores que piden fusil en los ejércitos de la América del Norte, que ahoga en sangre a sus indios, y va de más a menos! ¿Estos delicados, que son hombres y no quieren hacer el trabajo de hombres! Pues el Washington que les hizo esta tierra ¿se fue a vivir con los ingleses, a vivir con los ingleses en los años en que los veía venir contra su tierra propia? ¡Estos «increíbles» del honor, que lo arrastran por el suelo extranjero, como los increíbles de la Revolución francesa, danzando y relamiéndose, arrastraban las erres!
Ni ¿en qué patria puede tener un hombre más orgullo que en nuestras repúblicas dolorosas de América, levantadas entre las masas mudas de indios, al ruido de pelea del libro con el cirial, sobre los brazos sangrientos de un centenar de apóstoles? De factores tan descompuestos, jamás, en menos tiempo histórico, se han creado naciones tan adelantadas y compactas. Cree el soberbio que la tierra fue hecha para servirle de pedestal, porque tiene la pluma fácil o la palabra de colores, y acusa de incapaz e irremediable a su república nativa, porque no le dan sus selvas nuevas modo continuo de ir por el mundo de gamonal famoso, guiando jacas de Persia y derramando champaña. La incapacidad no está en el país naciente, que pide formas que se le acomoden y grandeza útil, sino en los que quieren regir pueblos originales, de composición singular y violenta, con leyes heredadas de cuatro siglos de práctica libre en los Estados Unidos, de diecinueve siglos de monarquía en Francia. Con un decreto de Hamilton no se le para la pechada al potro del llanero. Con una frase de Sieyès no se desestanca la sangre cuajada de la raza india. A lo que es, allí donde se gobierna, hay que atender para gobernar bien; y el buen gobernante en América no es el que sabe cómo se gobierna el alemán o el francés, sino el que sabe con qué elementos está hecho su país, y cómo puede ir guiándolos en junto, para llegar, por métodos e instituciones nacidas del país mismo, a aquel estado apetecible donde cada hombre se conoce y ejerce, y disfrutan todos de la abundancia que la Naturaleza puso para todos en el pueblo que fecundan con su trabajo y defienden con sus vidas. El gobierno ha de nacer del país. El espíritu del gobierno ha de ser el del país. La forma de gobierno ha de avenirse a la constitución propia del país. El gobierno no es más que el equilibrio de los elementos naturales del país.
Por eso el libro importado ha sido vencido en América por el hombre natural. Los hombres naturales han vencido a los letrados artificiales. El mestizo autóctono ha vencido al criollo exótico. No hay batalla entre la civilización y la barbarie, sino entre la falsa erudición y la naturaleza. El hombre natural es bueno, y acata y premia la inteligencia superior, mientras esta no se vale de su sumisión para dañarle, o le ofende prescindiendo de él, que es cosa que no perdona el hombre natural, dispuesto a recobrar por la fuerza el respeto de quien le hiere la susceptibilidad o le perjudica el interés. Por esta conformidad con los elementos naturales desdeñados han subido los tiranos de América al poder; y han caído en cuanto les hicieron traición. Las repúblicas han purgado en las tiranías su incapacidad para conocer los elementos verdaderos del país, derivar de ellos la forma de gobierno y gobernar con ellos. Gobernante, en un pueblo nuevo, quiere decir creador.
En pueblos compuestos de elementos cultos e incultos, los incultos gobernarán, por su hábito de agredir y resolver las dudas con su mano, allí donde los cultos no aprendan el arte del gobierno. La masa inculta es perezosa, y tímida en las cosas de la inteligencia, y quiere que la gobiernen bien; pero si el gobierno le lastima, se lo sacude y gobierna ella. ¿Cómo han de salir de las universidades los gobernantes, si no hay universidad en América donde se enseñe lo rudimentario del arte del gobierno, que es el análisis de los elementos peculiares de los pueblos de América? A adivinar salen los jóvenes al mundo, con antiparras yanquis o francesas, y aspiran a dirigir un pueblo que no conocen. En la carrera de la política habría de negarse la entrada a los que desconocen los rudimentos de la política. El premio de los certámenes no ha de ser para la mejor oda, sino para el mejor estudio de los factores del país en que se vive. En el periódico, en la cátedra, en la academia, debe llevarse adelante el estudio de los factores reales del país. Conocerlos basta, sin vendas ni ambages; porque el que pone de lado, por voluntad u olvido, una parte de la verdad, cae a la larga por la verdad que le faltó, que crece en la negligencia, y derriba lo que se levanta sin ella. Resolver el problema después de conocer sus elementos, es más fácil que resolver el problema sin conocerlos. Viene el hombre natural, indignado y fuerte, y derriba la justicia acumulada de los libros, porque no se administra en acuerdos con las necesidades patentes del país. Conocer es resolver.Conocer el país, y gobernarlo conforme al conocimiento es el único modo de librarlo de tiranías. La universidad europea ha de ceder a la universidad americana. La historia de América, de los incas acá, ha de enseñarse al dedillo, aunque no se enseñe la de los arcontes de Grecia. Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no es nuestra. Nos es más necesaria. Los políticos nacionales han de reemplazar a los políticos exóticos. Injértese en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas. Y calle el pedante vencido; que no hay patria en que pueda tener el hombre más orgullo que en nuestras dolorosas repúblicas americanas.
Con los pies en el rosario, la cabeza blanca y el cuerpo pinto de indio y criollo, venimos, denodados, al mundo de las naciones. Con el estandarte de la Virgen salimos a la conquista de la libertad. Un cura, unos cuantos tenientes y una mujer alzan en México la república, en hombros de los indios. Un canónigo español, a la sombra de su capa, instruye la libertad francesa a unos cuantos bachilleres magníficos, que ponen de jefe de Centro América contra España al general de España. Con los hábitos monárquicos, y el Sol por pecho, se echaron a levantar pueblos los venezolanos por el Norte y los argentinos por el Sur. Cuando los dos héroes chocaron, y el continente iba a temblar, uno, que no fue el menos grande, volvió riendas. Y como el heroísmo en la paz es más escaso, porque es menos glorioso que el de la guerra; como al hombre le es más fácil morir con honra que pensar con orden; como gobernar con los sentimientos exaltados y unánimes es más hacedero que dirigir, después de la pelea, los pensamientos diversos, arrogantes, exóticos o ambiciosos; como los poderes arrollados en la arremetida épica zapaban, con la cautela felina de la especie y el peso de lo real, el edificio que habían izado, en las comarcas burdas y singulares de nuestra América mestiza, en los pueblos de pierna desnuda y casaca de París, la bandera de los pueblos nutridos de savia gobernante en la práctica continua de la razón y de la libertad; como la constitución jerárquica de las colonias resistía la organización democrática de la República, o las capitales de corbatín dejaban en el zaguán al campo de bota y potro, o los redentores bibliógenos no entendieron que la revolución que triunfó con el alma de la tierra había de gobernar, y no contra ella ni sin ella, entró a padecer América, y padece, de la fatiga de acomodación entre los elementos discordantes y hostiles que heredó de un colonizador despótico y avieso, y las ideas y formas importadas que han venido retardando, por su falta de realidad local, el gobierno lógico. El continente descoyuntado durante tres siglos por un mando que negaba el derecho del hombre al ejercicio de su razón, entró, desatendiendo o desoyendo a los ignorantes que lo habían ayudado a redimirse, en un gobierno que tenía por base la razón; la razón de todos en las cosas de todos, y no la razón universitaria de unos sobre la razón campestre de otros. El problema de la independencia no era el cambio de formas, sino el cambio de espíritu.
Con los oprimidos había que hacer una causa común, para afianzar el sistema opuesto a los intereses y hábitos de mando de los opresores. El tigre, espantado del fogonazo, vuelve de noche al lugar de la presa. Muere echando llamas por los ojos y con las zarpas al aire. No se le oye venir, sino que viene con zarpas de terciopelo. Cuando la presa despierta, tiene al tigre encima. La colonia continuó viviendo en la república; y nuestra América se está salvando de sus grandes yerros -de la soberbia de las ciudades capitales, del triunfo ciego de los campesinos desdeñados, de la importación excesiva de las ideas y fórmulas ajenas, del desdén inicuo e impolítico de la raza aborigen-, por la virtud superior, abonada con sangre necesaria, de la república que lucha contra la colonia. El tigre espera, detrás de cada árbol, acurrucado en cada esquina. Morirá, con las zarpas al aire, echando llamas por los ojos.
Pero «estos países se salvarán», como anunció Rivadavia el argentino, el que pecó de finura en tiempos crudos; al machete no le va vaina de seda, ni el país que se ganó con lanzón se puede echar el lanzón atrás, porque se enoja y se pone en la puerta del Congreso de Iturbide «a que le hagan emperador al rubio». Estos países se salvarán porque, con el genio de la moderación que parece imperar, por la armonía serena de la Naturaleza, en el continente de la luz, y por el influjo de la lectura crítica que ha sucedido en Europa a la lectura de tanteo y falansterio en que se empapó la generación anterior, le está naciendo a América, en estos tiempos reales, el hombre real.
Éramos una visión, con el pecho de atleta, las manos de petimetre y la frente de niño. Éramos una máscara, con los calzones de Inglaterra, el chaleco parisiense, el chaquetón de Norteamérica y la montera de España. El indio, mudo, nos daba vueltas alrededor, y se iba al monte, a la cumbre del monte, a bautizar a sus hijos. El negro, oteado, cantaba en la noche la música de su corazón, solo y desconocido, entre la olas y las fieras. El campesino, el creador, se revolvía, ciego de indignación, contra la ciudad desdeñosa, contra su criatura. Éramos charreteras y togas, en países que venían al mundo con la alpargata en los pies y la vincha en la cabeza. El genio hubiera estado en hermanar, con la caridad del corazón y con el atrevimiento de los fundadores, la vincha y la toga; en desestancar al indio; en ir haciendo lado al negro suficiente; en ajustar la libertad al cuerpo de los que se alzaron y vencieron por ella. Nos quedó el oidor, y el general, y el letrado, y el prebendado. La juventud angélica, como de los brazos de un pulpo, echaba al Cielo, para caer con gloria estéril, la cabeza, coronada de nubes. El pueblo natural, con el empuje del instinto, arrollaba, ciego de triunfo, los bastones de oro. Ni el libro europeo, ni el libro yanqui, daban la clave del enigma hispanoamericano. Se probó el odio, y los países venían cada año a menos. Cansados del odio inútil de la resistencia del libro contra la lanza, de la razón contra el cirial, de la ciudad contra el campo, del imperio imposible de las castas urbanas divididas sobre la nación natural, tempestuosa e inerte, se empieza, como sin saberlo, a probar el amor. Se ponen en pie los pueblos, y se saludan. «¿Cómo somos?» se preguntan; y unos a otros se van diciendo cómo son. Cuando aparece en Cojímar un problema, no van a buscar la solución a Dantzig. Las levitas son todavía de Francia, pero el pensamiento empieza a ser de América. Los jóvenes de América se ponen la camisa al codo, hunden las manos en la masa, y la levantan con la levadura del sudor. Entienden que se imita demasiado, y que la salvación está en crear. Crear es la palabra de pase de esta generación. El vino, de plátano; y si sale agrio, ¡es nuestro vino! Se entiende que las formas de gobierno de un país han de acomodarse a sus elementos naturales; que las ideas absolutas, para no caer por un yerro de forma, han de ponerse en formas relativas; que la libertad, para ser viable, tiene que ser sincera y plena; que si la república no abre los brazos a todos y adelanta con todos, muere la república. El tigre de adentro se echa por al hendija, y el tigre de afuera. El general sujeta en la marcha la caballería al paso de los infantes. O si deja a la zaga a los infantes, le envuelve el enemigo la caballería. Estrategia es política. Los pueblos han de vivir criticándose, porque la crítica es la salud; pero con un solo pecho y una sola mente. ¡Bajarse hasta los infelices y alzarlos en los brazos! ¡Con el fuego del corazón deshelar la América coagulada! ¡Echar, bullendo y rebotando, por las venas, la sangre natural del país! En pie, con los ojos alegres de los trabajadores, se saludan, de un pueblo a otro, los hombres nuevos americanos. Surgen los estadistas naturales del estudio directo de la Naturaleza. Leen para aplicar, pero no para copiar. Los economistas estudian la dificultad en sus orígenes. Los oradores empiezan a ser sobrios. Los dramaturgos traen los caracteres nativos a la escena. Las academias discuten temas viables. La poesía se corta la melena zorrillesca y cuelga del árbol glorioso el chaleco colorado. La prosa, centelleante y cernida, va cargada de idea. Los gobernadores, en las repúblicas de indios, aprenden indio.
De todos sus peligros se va salvando América. Sobre algunas repúblicas está durmiendo el pulpo. Otras, por la ley del equilibrio, se echan a pie a la mar, a recobrar, con prisa loca y sublime, los siglos perdidos. Otras, olvidando que Juárez paseaba en un coche de mulas, ponen coche de viento y de cochero a una pompa de jabón; el lujo venenoso, enemigo de la libertad, pudre al hombre liviano y abre la puerta al extranjero. Otras acendran, con el espíritu épico de la independencia amenazada, el carácter viril. Otras crían, en la guerra rapaz contra el vecino, la soldadesca que puede devorarlas. Pero otro peligro corre, acaso, nuestra América, que no le viene de sí, sino de la diferencia de orígenes, métodos e intereses entre los dos factores continentales, y es la hora próxima en que se le acerque, demandando relaciones íntimas, un pueblo emprendedor y pujante que la desconoce y la desdeña. Y como los pueblos viriles, que se han hecho de sí propios, con la escopeta y la ley, aman, y sólo aman, a los pueblos viriles; como la hora del desenfreno y la ambición, de que acaso se libre, por el predominio de lo más puro de su sangre, la América del Norte, o en que pudieran lanzarla sus masas vengativas y sórdidas, la tradición de conquista y el interés de un caudillo hábil, no está tan cercana aún a los ojos del más espantadizo, que no dé tiempo a la prueba de altivez, continua y discreta, con que se la pudiera encara y desviarla; como su decoro de república pone a la América del Norte, ante los pueblos atentos del Universo, un freno que no le ha de quitar la provocación pueril o la arrogancia ostentosa o la discordia parricida de nuestra América, el deber urgente de nuestra América es enseñarse como es, una en alma e intento, vencedora veloz de un pasado sofocante, manchada sólo con sangre de abono que arranca a las manos la pelea con las ruinas, y la de las venas que nos dejaron picadas nuestros dueños. El desdén del vecino formidable, que no la conoce, es el peligro mayor de nuestra América; y urge, porque el día de la visita está próximo, que el vecino la conozca, la conozca pronto, para que no la desdeñe. Por el respeto, luego que la conociese, sacaría de ella las manos. Se ha de tener fe en lo mejor del hombre y desconfiar de lo peor de él. Hay que dar ocasión a lo mejor para que se revele y prevalezca sobre lo peor. Si no, lo peor prevalece. Los pueblos han de tener una picota para quien les azuza a odios inútiles; y otra para quien no les dice a tiempo la verdad.
No hay odio de razas, porque no hay razas. Los pensadores canijos, los pensadores de lámparas, enhebran y recalientan las razas de librería, que el viajero justo y el observador cordial buscan en vano en la justicia de la Naturaleza, donde resalta en el amor victorioso y el apetito turbulento, la identidad universal del hombre. El alma emana, igual y eterna, de los cuerpos diversos en forma y en color. Peca contra la Humanidad el que fomente y propague la oposición y el odio de las razas. Pero en el amasijo de los pueblos se condensan, en la cercanía de otros pueblos diversos, caracteres peculiares y activos, de ideas y de hábitos, de ensanche y adquisición, de vanidad y de avaricia, que del estado latente de preocupaciones nacionales pudieran, en un período de desorden interno o de precipitación del carácter acumulado del país, trocarse en amenaza grave para las tierras vecinas, aisladas y débiles, que el país fuerte declara perecederas e inferiores. Pensar es servir. Ni ha de suponerse, por antipatía de aldea, una maldad ingénita y fatal al pueblo rubio del continente, porque no habla nuestro idioma, ni ve la casa como nosotros la vemos, ni se nos parece en sus lacras políticas, que son diferentes de las nuestras; ni tiene en mucho a los hombres biliosos y trigueños, ni mira caritativo, desde su eminencia aún mal segura, a los que, con menos favor de la Historia, suben a tramos heroicos la vía de las repúblicas; ni se han de esconder los datos patentes del problema que puede resolverse, para la paz de los siglos, con el estudio oportuno y la unión tácita y urgente del alma continental. ¡Porque ya suena el himno unánime; la generación actual lleva a cuestas, por el camino abonado por los padres sublimes, la América trabajadora; del Bravo a Magallanes, sentado en el lomo del cóndor, regó el Gran Semí, por las naciones románticas del continente y por las islas dolorosas del mar, la semilla de la América nueva!

8 de julio de 2008

Chavismo, Revolución y otras cuestiones

El fenómeno del chavismo en nuestra Patria Grande ha sido positivo en el sentido qe saco Bolivar de los libros y lo puso o ayudo a ponerlo entre el pueblo no solo venezolano sino tambien latinoamericano.

Despues de este punto positivo en el sentido del patriotismo tan olvidado o mal interpretado en nuestras tierras, tenemos qe comenzar analizar los cambios qe de cierta forma nos estan llevando a una degeneración de la revolución qe se pretende hacer en América, los ultimos movimientos muy contradictorios por cierto de Chavez han causado un profundo agujero en el movimiento revolucionario del continente, tanto en dar la espalda a la lucha legítima de las FARC-EP y con el cambio brutal hacia el reformismo qe ha dado el proceso bolivariano en Venezuela.

Nuestro continente no necesita una reforma qe se pretende llamar socialista, necesita una RE-VO-LU-CIÓN SO-CIA-LIS-TA qe lleve al poder al pueblo, qe sea el pueblo qien tome el poder, qien decida lo qe se hace, por qe no hay nadie mejor qe el mismo pueblo para saber lo qe necesita, hemos dado un paso adelante y diez pasos atras, no hace mucho Chavez hablaba de las FARC-EP y del ELN como fuerzas beligerantes y las consideraba un verdadero ejercito y hace unos dias se contradecia y de cierta les qeria obligar a dejar la luchar armada legítima en Colombia y con una profunda raíz histórica y popular, al parecer importa mas hacerle la pelota al narco-terrorista de Uribe y al imperio antes qe al pueblo.

Este juego o mejor dicho esta prostitución en política internacional ha causado el disgusto de no pocos revolucionarios en el mundo qe veíamos en Venezuela el despertar de nuestra América, dentro de unos dias se dara la reunión mas hipócrita qe se ha dado, la reunión entre Chavez y Uribe, todos estos cambios de Chavez, estas vacilaciones y confraternizacion con la oligarqia nos hace creer o mejor dicho ver qe no hay cambios ni los habra en la estructura del sistema capitalista dependiente de América y para colmo está el coro de los presidentes tan reformistas pero menos populistas qe Chavez osease Correa, Ortega, Morales y Lugo.

Se pretende hacer creer al pueblo qe estamos superando la larga noche neo-liberal pero no es mas qe una simple tapadera de reformistas y cobardes qe no saben o mejor dicho no qieren ver la realidad del pueblo, ni los cambios qe se necesitan, hace 40 años la pobreza en el contiente era de 250 millones de personas y hoy esa pobreza aumenta por toda la voracidad del capital qe como siempre ha mantenido en el poder a una clase de parasitos lacayos de los imperios y de sus intereses de saqeo, explotación y marginalidad al qe nos sometieron y someten.

Nos qieren hacer creer qe el supuesto socialismo del siglo xxi es la solución a nuestros problemas, pero no es cierto, la oligarqia sige en el poder tanto económico como político el imperialismo campa a sus hanchas como si nuestras tierras fueran su corral y para colmo esos qe hoy se proclaman como salvadores del pueblo nos acusan a los revolucionarios de servir a intereses del imperio por decir la verdad.

Todo esto qe se pretende llamar socialismo del siglo xxi es una tapadera una anestecia para el pueblo por estos iluminados no se dan cuenta qe necesitamos tener poder pero poder de verdad la única manera de acabar con tanta pobreza, dependencia, opresión es una revolución profunda, qe cambien o mejor dicho destruya las estructuras del sistema capitalista.

No hay capitalismo bueno, eso tenemos qe entenderlo y no lo habra jamas, ahora ya no solo es una cuestión de igualdad es una cuestión de supervivencia, pasamos hambre y somos las tierras mas ricas del mundo y no hablo solo de minerales o petróleo, los biocombustibles por ejemplo son mas importantes qe el hambre en nuestros niños y todo para qe los paises ricos sigan disfrutando a costa de nuestros pueblos y esto para ellos es socialismo eso si lo critican todo lo qe pueden pero no hacen nada por detenerlo.

Nacionalizan una qe otra empresa y hablan de qe ya es del pueblo y es mentira, esa empresa nacionalizada es propiedad de los burocratas dentro de estos gobiernos llamese PSUV,ACUERDO PAÍS, O MAS, pero sigen negociando o regalando nuestras riqezas a naciones extranjeras.

Todos estos males para ellos son bueno y con asesores como el señor Dietrich qe es el ideologo de ese supuesto socialismo pues estamos mas qe jodidos, recuerdo cuando Chavez era revolucionario antes claro del referendum el cual perdio no por qe el pueblo lo rechazara sino por qe la oligarqia asi lo qiso una victoria para ellos los oligarcas y el imperio y una derrota para el pueblo y como si esto fuera poco se vuelve cobarde y reformista arrastrando a muchos pueblos qe se sienten engañados y los qe no se sienten asi le sigen con los ojos cerrados por qe creen qe ese reformismo es el correcto.

Hoy los triunfos son de la oligarqia y del imperio hoy se supone según Chavez qe el imperio necesita excusa para atacarnos y ya no se acuerda o no lo sabe qe el imperialismo jamassss ha necesitado excusa para atacar a ningún pueblo, en nuestro continente el único pueblo qe ha resistido a la embestida del imperio ha sido y es Cuba y aun asi no se salva de los atropellos del imperio, han derrocado gobiernos, han impuesto dictaduras gorilas, y han sido los autores materiales de la muerte de millones de personas en nuestra Patria Grande y jamas han necesitado excusa, entonces como se atreve Chavez en decir qe las gerrillas son la excusa para ser atacados por el imperio???? como se le ocurre pedirles qe se rindan sin condiciones??? acaso no recuerda a la Unión Patriótica??? no recuerda los 5000 personas exterminadas por el simple hecho de ser militante de dicho partido??? como puede pedir rendición a la única organización revolucionaria del contienente??? hay qe recordarle qe la lucha armada no es un moda, es una necesidad, es el pueblo en armas por qe no le qeda otra opción para enfrentar al los oligarcas y a sus amos del norte.

Al igual qe ahora es un renegado del marxismo y habla de qe eso es historia, no ha leido a Marx ni a Lenin por qe esa sería la única explicación posible para tan bruto comentario, el marxismo-leninismo tiene vigencia y no es historia es una ciencia viva en constante evolución en sus estudios podemos comprender todo lo qe pasó y pasa en el mundo y mas nuestro caso donde estamos madurando políticamente donde llevamos una lucha inclaudicable, todos estos cambios del chavismo hacia el reformismo nos llevan a la conclusión qe no tiene sentido segir apoyando a un cobarde y reformista qe se deja gobernar por la opinión de la oligarqia y del imperio.

No podemos permitir qe los Chavez o los Correa no engañen ni engañen al pueblo con la falsa idea del socialismo, qienes sabemos la verdad qienes tenemos la razón tenemos qe estar junto al pueblo y desenmascarar a los opotunistas burgeses y demas cobardes qe nos qieren mantener la larga noche neo-liberal pero eso si vestida de un falso socialismo.

NO AL REFORMISMO

SI AL SOCIALISMO REVOLUCIONARIO

PATRIA O MUERTE

VENCEREMOSS